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Simulación y teoría de la mente: ejemplos

En una entrada anterior, hablé sobre la teoría de la simulación (TS) como intento por intentar explicar la teoría de la mente, y su relación con las neuronas espejo. Dado que el post estaba dedicado a aclarar algunos aspectos técnicos de la teoría, quizá fuera conveniente contextualizar la discusión mediante algunos ejemplos de simulación.Recordemos el mecanismo básico: según la TS, un sujeto A es capaz de inferir las emociones, intenciones, … de otro sujeto B adaptando su propio aparato de decisión a las circustancias del sujeto B.

Un ejemplo, acertado a mi juicio, de proceso donde la TS es relevante es la predicción de inferencias, puesto de relieve por Stich y Nichols. Utilicemos su argumento para mostrar el funcionamiento concreto:

Suppose, for example, that Fred comes to believe that the President of the United States has resigned, after hearing a brief report on the radio. Who does Fred think will become President? We quickly generate the prediction that Fred thinks the Vice President will become President. We know perfectly well, and so, we presume, does Fred, that there are lots of ways in which his inference could be mistaken. The Vice President could be assassinated; the Vice President might resign before being sworn in as President; a scandal might lead to the removal of the Vice President; there might be a coup. It is easy to generate stories on which the Vice President would not become the new President. Yet we predict Fred’s nondemonstrative inference without hesitation. And in most cases like this, our predictions are correct. Any adequate theory of mindreading needs to accommodate these facts. (p.12)

Simplificando, una inferencia es el acto de sacar una conclusión a partir de unos determinados antecedentes. En el ejemplo antes propuesto, realizamos una predicción sobre la inferencia que Fred puede realizar a partir del hecho de que el actual presidente ha dimitido: a saber, predecimos que Fred formará la creencia de que será el/la vice presidente/a quien sustituirá a el/la actual presidente/a, conviertiéndose así en el nuevo presidente/a.

Pero, ¿cómo lo hacemos? ¿No podría Fred generar otra creencia que no cuadre con nuestra predicción? Sí, obviamente. Pero si nosotros estuviéramos en el lugar de Fred, probablemente generaríamos la inferencia que hemos predicho que Fred realizará (a saber, que el/la vice presidente/a actual pasará a ser el nuevo presidente/a).

En términos de la TS, hemos utilizado nuestro propio aparato de decisión para inferir la creencia de Fred, y lo hemos hecho utilizando nuestro conocimiento del mundo (en este caso, que en condiciones normales el vice presidente sustituye en el cargo al presidente). La creencia que hemos atribuido a Fred, por tanto, es la creencia que nosotros hubiésemos generado si nos encontráramos en su lugar.

Otro ejemplo semejante de simulación, que ha servido como argumento a cientos de películas, se da en el caso de las infidelidades conyugales. Supongamos que John está casado con Mary, pero, al mismo tiempo, mantiene una aventura extramatrimonial con Lisa, su secretaria.

John presenta las típicas excusas a Mary para poder ver a Lisa: una reunión que se prolonga hasta altas horas de la noche, una conferencia durante un fin de semana en otra ciudad,… Tras una de estas escapadas, y cuando regresa a casa, John encuentra a Mary triste, de mal humor, y poco comunicativa. John comienza a sospechar que Mary sabe algo…

El verbo “sospechar” es aquí relevante: John no posee pruebas directas para poder afirmar que Mary sabe lo de su affaire con Lisa. Así pues, ¿cómo llega John a esa conclusión? Fijémonos que John está atribuyendo un estado mental a Mary, por lo que el funcionamiento es el mismo que en el ejemplo de Stich y Nichols: John utiliza su propio sistema de decisión para realizar una predicción, basándose en su propio conocimiento del mundo. En otras palabras, John se ha puesto en el lugar de Mary para atribuirle a ésta un estado mental (¿no estaría John triste si sospechara que Mary le es infiel?).

¿Qué pintan las neuronas espejo en el proceso de la simulación? En la introducción a un interesante artículo, Vittorio Gallese, Paolo Migone y Morris N. Eagle, dan respuesta a esta pregunta de una manera clara:

Los mismos circuitos neuronales activados en el sujeto que realiza acciones, expresa emociones y experimenta sensaciones son automáticamente activados también en el sujeto que observa estas acciones, emociones y sensaciones. Esta activación compartida sugiere un mecanismo funcional de “simulación corporalizada” (embodied simulation) que consiste en la simulación automática, inconsciente y pre-reflexiva en el observador de las acciones, emociones, y sensaciones cumplidas o sentidas por el observado. Este proceso constituye la base biológica para la comprensión de la mente ajena.

No obstante, precisamente debido a este carácter automático, inconsciente y pre-reflexivo, la simulación corporalizda constituye una versión “fuerte” de la simulación. Volvamos al ejemplo de la infidelidad para ilustrar lo que quiero decir.

El desencadenante de la sospecha de John de que Mary sabe lo de su infidelidad con Mary, es la tristeza y falta de comunicación de Mary un día que John regresa de una de sus citas con Lisa. Tal y como sostienen los defensores del rol de las neuronas espejo en los procesos de empatía, los mecanismos neuronales de John puede haberse activado al observar la tristeza de Mary, sintiéndola como suya propia. Pero hace falta algo más que un proceso automático de empatía para que John llegue a la conclusión de que su mujer, por fin, sabe que le es infiel.

Como he comentado más arriba, lo que John necesita es información: por ejemplo, el hecho de saber que las infidelidades no pueden ocultarse para siempre; o el hecho de saber que, en su última cita, Lisa dejó impregando su perfume en su camisa favorita.

Lo que esto quiere decir es que, en algunos casos, para atribuir una creencia a otra persona y acertar en el proceso, es necesario un referente externo, un hecho independiente a mi propio sistema de decisión o a mis mecanismos que se relacionan con la empatía. Pues, si continuamos con el ejemplo, ¿no podría ser que Mary estuviera triste porque ha pasado un mal día en el trabajo y, sencillamente, no quiere hablar de ello?

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