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Los chimpancés ayudan, pero sólo cuando se les pide

La capacidad de ayudar a otros individuos depende de una capacidad más básica: la de entender sus necesidades e intenciones. Es lo que se conoce como teoría de la mente.

¿Somos los humanos los únicos animales que poseemos una teoría de la mente? La respuesta es no: otras especies también poseen esta capacidad, pero se diferencia de la nuestra en diversos aspectos.

Un nuevo estudio muestra cómo la particular teoría de la mente de los chimpancés puede influir en su comportamiento altruista con respecto a otros miembros de su especie. De hecho, el estudio muestra que los chimpancés son reacios a ayudar a otros chimpancés a menos que se solicite su ayuda.

Los investigadores llegaron a esta conclusión gracias a un ingenioso diseño experimental.

Los autores agruparaon a chimpancés en parejas, cada miembro de la pareja en una habitación separada, pero comunicadas a través de una pequeña obertura. En la habitación, cada chimpancé disponía de diferentes herramientas para llevar a cabo una tarea, pero sólo un miembro de la pareja disponía de las herramientas necesarias para completarla con éxito.

Con este planteamiento básico, se crearon dos condiciones experimentales: en una de ellas, la separación entre las habitaciones era transparente, de tal manera que los chimpancés podían verse; en la otra, la separación era opaca, por lo que no podían verse.

En la situación de la habitación transparente, los chimpancés ofrecían la herramienta adecuada para llevar a cabo la tarea con más frecuencia que cualquier otra herramienta (cosa que implica que entendían las intenciones y los objetivos del otro chimpancé), pero sólo después de que la pareja lo solicitara (extendiendo su mano a través de la separación entre las habitaciones).

Algo similar ocurría en la situación de la habitación opaca, sólo que en este caso las herramientas eran proporcionadas de una manera general (los chimpancés no inferían las intenciones de sus compañeros), aunque las herramientas adecuadas seguían siendo proporcionadas en un mayor número de ocasiones.

El estudio pone de relieve la necesidad de información visual para que los chimpancés puedan inferir adecuadamente las intenciones de otros chimpancés; y este hecho, a su vez, pone de manifiesto la presencia, como lo han hecho otros estudios, de una teoría de la mente que se expresa con sus particularidades propias:  se comprende las intenciones de los demás, pero de manera más eficiente en contextos competitivos, aunque también se expresa en contextos cooperativos limitados.

Podéis leer una reseña del estudio en Scientific American.

Créditos:

Imagen por billaday

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