Deja un comentario

Un grupo de babuinos aprende a diferenciar entre palabras con y sin sentido en lengua inglesa

La lectura es un acto muy complejo, en el que están implicados diferentes procesos: desde el reconocimiento de letras y de palabras, pasando por la comprensión de frases y de la relación entre éstas, hasta llegar a la comprensión global de un texto.

Como hablantes de una lengua natural estamos inmersos en textos y expresiones que nos facilitan la tarea de comprender nuestra lengua, permitiéndonos reconocer qué palabras pertenecen a nuestro idioma y cuáles no.

Pero puede que no sea necesario poseer ningún conocimiento de un idioma para saber qué palabras tienen sentido y cuáles no. Un equipo de investigación de un laboratorio francés ha realizado un descubrimiento sorprendente: un grupo de 6 babuinos ha sido capaz de adquirir la habilidad de discriminar entre palabras con sentido y sin sentido en lengua inglesa.

Los babuinos podían acceder voluntariamente a una instalación en la que tenía lugar el experimento. En una pantalla se mostraban palabras reales de la lengua inglesa, así como palabras ficticias, de cuatro letras. Los babuinos tenían que diferenciar cuáles eran reales y cuáles no tocando dos formas que se presentaban en la pantalla: si los babuinos tocaban la forma correcta para cada caso, obtenían una recompensa. Ninguno de los babuinos habían visto letras o palabras anteriormente.

Tras un mes y medio de práctica, los babuinos fueron capaces de diferenciar entre palabras con sentido y sin sentido con un porcentaje de éxito del 75%.


Los resultados del experimento parecen apoyar la idea de que aprender a leer es, en parte, un proceso basado en el aprendizaje estadístico de la aparición de letras y de sus combinaciones. El hecho de que los babuinos hayan tenido éxito en este aprendizaje estadístico también implicaría una predisposición en los primates para la lectura, al aprovechar circuitos neuronales especializados en el reconocimiento de patrones.

El artículo original ha sido publicado en la revista Science, pero también podéis consultar una excelente reseña del estudio en el blog de Ed Yong Not exactly rocket science.

Créditos:

Imagen del estudio original

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: